


La radiofrecuencia reactiva nuestro organismo a nivel celular y se aplica tanto en zonas corporales como faciales. Reafirma la piel, atenúa las arrugas, elimina las líneas finas y estimula la formación de nuevo colágeno para una piel visiblemente más joven y firme. Además mejora el riego sanguíneo y el drenaje linfático (disminución de líquidos toxinas y mejor oxigenación de la zona). La radiofrecuencia se basa en la aplicación de ondas electromagnéticas que producen un calor intradérmico en las capas más profundas de la piel. Los efectos del tratamiento son duraderos ya que nuestro sistema trabaja a nivel profundo de la piel, consiguiendo una mayor regeneración de células.


En la primera visita nuestra especialista realiza un diagnóstico personalizado y determina el carácter del tratamiento para conseguir los resultados deseados.
El tiempo de la sesión y el número de sesiones depende de la persona y sus características: edad, el área a tratar, metabolismo, estructura de los tejidos etc.
El número de sesiones y los tiempos de cada uno siempre serán determinados por nuestra especialista. En general se recomienda realizar entre 6 y 12 sesiones en tratamientos corporales y de 4 a 6 sesiones en tratamientos faciales. El tiempo mínimo entre dos sesiones es de 72 horas y aconsejamos realizar el tratamiento entre 1 y 2 veces por semana para conseguir un mejor resultado.
Los resultados son visibles / medibles desde la primera sesión.


La radiofrecuencia favorece varios procesos corporales como el drenaje linfático, lo cuál permitirá disminuir los líquidos y las toxinas.


El tratamiento de radiofrecuencia se puede realizar en casi todas las zonas corporales y faciales.


El tratamiento de radiofrecuencia está desaconsejado en:



