


La combinación de IPL + RF hace que se incremente en un 30% la eficacia de la luz.
La fotodepilación es la eliminación de la raíz del pelo para que no vuelva a salir. Esto se consigue mediante luz. Pero esta luz debe ser guiada para encontrar y llegar a dicha raíz. Y esa es la función de la Radiofrecuencia. Por eso, si unimos ambas energías el resultado es más efectivo, ya que la luz es conducida a donde realmente tiene que ir.


El sistema más seguro de fotodepilación que existe en el mercado, ya que nos permite trabajar con menos potencia y mayores resultados.
Otros sistemas se basan en lanzar luz sin control para la destrucción de la raíz del pelo. A más potencia, más riesgo de quemadura. Pero si esta luz es guiada por la Radiofrecuencia, no necesitamos tanta potencia de luz para conseguir el resultado deseado. Por eso, podemos trabajar con menor potencia (por lo tanto menos riesgo de quemadura) y obtener mejores resultados. No se trata de disparar más y más fuerte, se trata de apuntar mejor.


Con cualquier tipo pelo y de piel, incluídas las pieles bronceadas.
La luz destruye la raíz del pelo para que no vuelva a salir. La luz localiza dicha raíz gracias a la melanina que da color a nuestro pelo. El problema es cuando las personas están bronceadas o en personas de fototipo de piel más oscura, ya que entonces no hay diferencia entre el color del pelo y el color de la piel. La luz, al no encontrar diferencia, no destruye la raíz. Pero la Radiofrecuencia es capaz de guiar esa luz, permitiendo fotodepilar con éxito todo tipo de pieles, incluso las pieles bronceadas.



